“Estoy en Japón viajando e improvisando. Me acordé de cuando veía tus vídeos soñando con hacerlo algún día... Algo me hizo click y me atreví. Este mensaje es de agradecimiento 🙏 Me transmitiste algo muy valioso.”
Aitor Gálvez
Mensaje privado
Eliges qué se te resiste —sea lidiar con la incertidumbre, vender tus servicios en ruta o mantener tus hábitos— y lo enfrentamos sobre el terreno. Sin teoría: te empujo a hacerlo de verdad hasta que deje de darte vértigo.
3 a 7 días · una persona por viaje
¿Te suena?
Te gustaría improvisar más, pero acabas llevándolo todo planificado.
Quieres ofrecer lo que sabes hacer, pero presentarte en frío te paraliza.
Te pasas los días en la habitación sin saber cómo entrar en el sitio.
No se arregla leyendo.
ahora
Holanda
en ruta este mes
Voy de uno en uno y elijo yo. No hay plazas que reservar ni lista de espera: hay una conversación. Si te encaja el mes, hablamos.
OTRO BILLETE NO ARREGLA ESTO
Se puede dar la vuelta al mundo sin hablar con nadie. Seis meses en otro continente y acabas en el mismo café de siempre, con la misma gente de siempre y la misma excusa de siempre. Cambiar de sitio no cambia nada por sí solo.
Lo que sí cambia las cosas es tener a alguien al lado que te empuja justo cuando ibas a escaquearte — y que esa misma noche se ríe contigo de cómo fue.
LO QUE RECUERDAS SIEMPRE ES LO QUE TE DIO MIEDO HACER.
¿Te has visto ahí? Cuéntame tu caso →
EL RETO LO ELIGES TÚ
Estos son los que más se repiten. Si tu bloqueo es distinto, lo hablamos en la llamada.
Ponerte delante de alguien, contarle qué sabes hacer y presentar tu propuesta en frío. Pierdes el miedo a venderte donde nadie te conoce.
Hacer autostop, improvisar dónde duermes, orientarte en un sitio que no conoces y seguir cuando el plan se rompe. Descubres que la incertidumbre no te mata, te espabila.
Entender otros códigos, otro ritmo, otra manera de hacer las cosas. Acabas dentro, no mirándolo desde la barrera.
TÚ ELIGES EL RETO. YO ME ENCARGO DE QUE NO TE ESCAQUEES.
¿Ya sabes cuál es el tuyo? Cuéntamelo y hablamos →
POR QUÉ CONMIGO Y NO CON OTRO
Más de cincuenta países y más de diez años sin casa fija. Muchas veces sin red de apoyo, sin ingresos fijos y sin nadie a quien llamar si algo salía mal.
He llegado a ciudades donde no conocía a nadie y me he ido de ellas con amigos. Y me he equivocado lo suficiente como para saber en qué momento exacto vas a querer volverte a casa — y qué decirte ese día.
Voy contigo hasta que te sale.
TODO LO QUE TE CUENTO ME HA COSTADO ALGO PRIMERO.
PREFIERO DECÍRTELO AHORA QUE ALLÍ
SI ESTO TE ASUSTA UN POCO, PROBABLEMENTE ES PARA TI.
EL FORMULARIO ES LARGO A PROPÓSITO
Te lleva unos minutos, y es a propósito.
El viaje es el mismo. Lo único que cambia es con qué lo pagas.
Con dinero
Vienes solo a vivirlo. Se paga el viaje entero, nunca por días sueltos, y el precio te lo digo en la llamada.
Con tu talento
Vienes aportando lo que sabes hacer —cámara, edición, contenido— y yo pongo el viaje y el acompañamiento. Un intercambio, no un favor. Antes te pediré ver algo tuyo.
ASÍ FUNCIONA, SIN MISTERIO
Veinte minutos al teléfono. De ahí sale tu reto, y te digo si encajamos.
Yo marco el primer paso y luego me aparto: te toca a ti. Cada noche repasamos qué te bloqueó y cuál es el nivel de mañana.
Gente nueva en el móvil, sitios que no salen en las guías, y la certeza de que puedes repetirlo sin mí.
AL VOLVER YA NO ERES EL QUE MIRABA DESDE FUERA.
Voces
SI NO LO COMPARAS AHORA, LO COMPARARÁS DESPUÉS
Un viaje en grupo
Tu ruta
Un viaje en grupo: Con un grupo que no elegiste
Tu ruta: Conmigo, y con nadie más
Un viaje en grupo: Al del más lento del grupo
Tu ruta: Al tuyo, y lo aprieto yo
Un viaje en grupo: El guía, y por eso no aprendes
Tu ruta: Tú, conmigo al lado
Un viaje en grupo: Nunca: va todo resuelto
Tu ruta: Cada día, y a propósito
Un viaje en grupo: Fotos y buenos recuerdos
Tu ruta: Gente nueva, historias y un miedo menos
LO QUE APRENDES AQUÍ TE SIRVE DENTRO Y FUERA DEL VIAJE.
LO QUE TODO EL MUNDO PREGUNTA ANTES DE DECIDIRSE
Se nota el primer día, no hace falta esperar al último. Si ves que esto no era lo tuyo, nos damos la mano y cada uno sigue su camino, sin que tengas que dar explicaciones. Por eso hablamos antes por teléfono: la mayoría de los desencuentros se ven ahí y no llegan al viaje.
Ninguno. Ni idiomas, ni forma física, ni experiencia viajando. El reto se ajusta a donde estés tú, y de eso va justamente la llamada.
Se paga el viaje entero, nunca por días sueltos, y te digo el precio en la llamada.
Depende del destino, y lo vas a saber antes de comprar ningún billete. Quedamos en una ciudad con transporte, nunca en mitad de ninguna parte, y las condiciones están cerradas antes de que reserves nada.
Sí, y es lo que más sorprende. Entrar en un sitio nuevo, hablar con quien no conoces y salir adelante cuando el plan se cae son cosas que sirven en cualquier parte. El viaje es donde se entrena, no el objetivo.
PUEDES BAJARTE CUANDO QUIERAS. LO QUE NO VAS A PODER DECIR ES QUE NO SABÍAS DÓNDE TE METÍAS.
¿Resueltas las dudas? Cuéntame la tuya →