Exodus · acompañamiento en grupo reducido
De «algún día me iré» a un plan con fechas.
Diez días, tres sesiones en directo y tu caso encima de la mesa. Para quien lleva más de un año diciendo que se va y sigue exactamente donde estaba.
No hay botón de pago. Hay una conversación, y antes un formulario.
Antes de nada
No es un curso. No es un chat masivo. No es coaching.
No es un curso
No hay veinte vídeos que ver por tu cuenta. Si lo que te falta fuera información ya te habrías ido: llevas años acumulándola.
No es un grupo de doscientas personas
No vas a entrar en un chat donde preguntas y contesta quien pase por ahí. Lo que preguntes lo contesto yo.
No es coaching
No trabajo tus creencias. Trabajo lo que haces, lo que has dejado de hacer y en qué orden conviene moverlo.
Qué es entonces
Diez días con acceso a alguien que ya lo hizo, y sus herramientas.
Tres sesiones en directo
La primera, cuál de los ocho patrones de bloqueo es el tuyo. La segunda, tus tres movimientos —los de tu dimensión crítica, no los de una lista general—. La tercera, tu fecha. Y en las tres, tu caso delante.
Las herramientas que uso yo
No versiones de demostración: lo mismo con lo que opero. Te lo llevas y sigue siendo tuyo cuando esto acabe.
Sale por escrito
Lo que se decide hablando se evapora. Cada sesión termina con algo escrito que sobrevive a la semana siguiente.
Feedback por escrito
Me mandas tu plan, tus números o la decisión que tengas atascada, y te vuelve con mis notas escritas. Sin cuadrar una llamada ni pelearte con los husos horarios.
De qué se puede hablar
Lo que se trate lo decide quien esté dentro.
No hay temario cerrado, y es a propósito. Esto es lo que sé resolver:
- Por qué llevas años sin arrancar, y qué patrón concreto es el tuyo
- Cuántos meses aguantas de verdad, con números y no con una sensación
- De qué vives cuando el ingreso deja de depender de dónde estás
- Cómo se elige destino por criterio y no por lo que cuesta el alquiler
- Cómo se monta un círculo desde cero donde no conoces a nadie
- Qué hábitos sobreviven a un cambio de país y cuáles hay que rediseñar
- Cómo montar tu proyecto en un sitio donde el trabajo se acumula en vez de evaporarse
Si lo tuyo no está en la lista, dímelo en la solicitud. A veces entra y a veces te digo que no es lo mío — las dos respuestas te sirven.
Lo que te llevas puesto
Y cuando esto acabe, sigue siendo tuyo.
El sistema con el que hago todo lo demás
Montar una web, mandar una candidatura, planear una ruta, resolver un papeleo. Es donde queda escrito lo que ya has decidido, para no volver a explicarlo cada vez. Te lo llevas puesto — y si no te interesa la parte técnica, no pasa nada: sales con lo tuyo hecho igual.
Tu diagnóstico y tu número
El informe de posición con tus seis dimensiones, y el cálculo de cuántos meses aguantas con tu gasto diario máximo.
La biblioteca
Las fichas de las que sale todo lo que enseño, ordenadas por tema. No un PDF: el material real.
Ya usas la IA. El problema no es ese: es que cada conversación empieza de cero, así que acabas copiando, pegando y volviendo a explicar lo mismo. Un chat no acumula: le pides que trabaje sin darle dónde guardar el trabajo. Aquí lo ves montado y funcionando —con mis cosas, en directo— y lo aplicas a las tuyas si quieres. No hay que instalar nada para sacar partido a esto. Si lo técnico no te interesa, sales con tu plan hecho exactamente igual: la herramienta hace el camino más rápido, no lo sustituye.
Por qué conmigo
Nada de lo que te cuento lo he leído en ningún sitio.
Más de veinte años en ruta. Los primeros, aprendiendo a golpes
Más de cincuenta países y más de diez años sin casa fija. Muchas veces sin red de apoyo, sin ingresos fijos y sin nadie a quien llamar si algo salía mal.
Me he movido sin dinero, y eso casi nadie te lo cuenta
Casi todo lo que vas a leer sobre esto da por hecho que llegas con ahorros. Yo he llegado a ciudades sin nada y he salido adelante. Sé lo que se hace cuando el plan se cae, porque se me ha caído.
Sé en qué momento vas a querer volverte a casa
He llegado a sitios donde no conocía a nadie y me he ido con amigos. Y me he equivocado lo suficiente como para saber el día exacto en que aparece esa tentación — y qué decirte ese día.
en ruta
países
sin casa fija
En diez días
No cambia tu vida. Cambia el estado de tu decisión.
La intención
Hoy
«Algún día», que lleva años siendo algún día
Al terminar
Una fecha escrita que aguanta tu situación real
El dinero
Hoy
Un número redondo en la cabeza que nunca has sentado a calcular
Al terminar
Meses exactos de autonomía y tu gasto diario máximo
El bloqueo
Hoy
«No sé por qué no arranco»
Al terminar
Tu patrón identificado, con nombre, y qué se hace con él
La información
Hoy
Cien pestañas, tres carpetas y ninguna decisión
Al terminar
Un documento, y lo descartado descartado por escrito
La próxima cohorte
Formato
10 días · 3 sesiones en directo
Tamaño
Grupo reducido
Fechas
Por cerrar
Es la primera. Entras a precio de salida y a cambio me das tu caso documentado y un testimonio al terminar — eso es parte del trato, no un favor. Lo que aprenda contigo es lo que hará que la siguiente sea mejor, y por eso cuesta lo que cuesta.
Antes de aplicar
Hay cuatro casos en los que esto no te va a servir.
Prefiero decírtelo aquí que cobrarte por descubrirlo.
Si esperas que te diga a qué país irte
Exodus no elige destino. Ordena tu situación para que puedas elegirlo tú y no te lo elija el presupuesto.
Si buscas que te confirmen el plan que traes
Vas a salir con el plan cambiado más veces de las que vas a salir con el plan aprobado. Si eso te suena mal, no apliques.
Si no vas a hablar
Esto es en directo y es con tu caso. Quien no pregunta se lleva la mitad, y no hay forma de arreglarlo desde aquí.
Si esperas que sea yo quien lo haga
Sales sabiendo qué hacer y en qué orden. Hacerlo te toca a ti, y en eso no te puedo ayudar. (Lo técnico es la excepción: eso es opcional y no hace falta para nada.)
Preguntas
Lo que suele frenar a la gente aquí mismo.
Llevo años dándole vueltas. ¿Qué cambia ahora?
Que sales con fechas puestas y con alguien que ya lo ha hecho mirando tu caso, no un caso general. Si lo que te faltara fuera información, ya te habrías ido.
¿Y si ahora mismo no tengo dinero?
Si no tienes colchón pero cada mes entra algo, entras: no filtro por ahí, me he movido sin dinero más de una vez. Si no tienes nada, no es el momento y no te voy a vender que sí.
Ya lo intenté una vez y volví. ¿Esto es distinto?
Empezamos por qué se rompió la otra vez, porque si no se arregla se rompe igual. Y saber cuándo vas a querer volver es parte del plan, no lo contrario.
¿Acabaré con un plan que luego no cumplo?
Sales con fechas y con el primer paso lo bastante pequeño como para darlo esa misma semana. Los planes que no se cumplen suelen ser planes grandes escritos en un día bueno.
¿Tengo que saber de tecnología?
No. Te enseño cómo trabajo yo por si te sirve de atajo, pero tu plan no depende de que montes nada.
¿Cuánto cuesta?
Te lo digo en la llamada, cuando sé si esto es para ti. El precio sin tu contexto no significa nada.
¿Y si al final me dices que no?
Pasa, y es parte del trato: prefiero decírtelo a cobrarte por descubrirlo.